Festejo

Se lanzan los gorriones desde el tejado amarillo en caída libre se estrellan contra el suelo y al reventar al impactar sus honestos cuerpos contra ese asfalto incorruptible llueve confeti, serpentinas se inyecta el oro en los cristales se abren las puertas giratorias...

Fieras

Dediqué tanto tiempo a amansar a las fieras -acariciándolas con estas dulces manos de amargura- que ahora se me rebelan y salen en estampida por el primer hueco de la primera valla que olvido abierta

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Mientras el tiempo destila días y mi Yo lisiado filtra los silencios el cuerpo sigue diciendo a voces lo que la cabeza, ni en su mejor momento, ha logrado averiguar.