Palabras malsonantes, soeces, groseras o vulgares. Las llamen como las llamen, a veces son la forma más precisa de expresar lo que queremos. La tiranía de lo políticamente correcto y el buen gusto agota. Lo refinado, lo respetuoso, lo tiernecito y edulcorado pueden...
Cumpleaños

Cumpleaños

La mañana del 12 de abril  de 2014, el día de su cumpleaños, después de tomarse un café con leche, Margarita decidió hacerlo. No estaba del todo convencida, pero no podía dejarlo más. Se lo había prometido. Se puso unos vaqueros cómodos, una blusa de flores amarillas,...

El rastro

No recordaba en qué momento la herida había empezado a sangrar, ni cómo se había originado. Solo sabía que durante semanas, incluso meses, fuera a donde fuera la acompañaba esa pequeña grieta en la palma de la mano derecha, de la que manaban gotas y más gotas del...

Asalvangrada

Me abrieron de par en parbuscaron el animalagazapado en el centroestaba frío, pero aún latíantodos aquellos tendonescrudos, ahora dañados. Esta cesárea es mañanagritéy eché abajo aquellos murossolo con voz implacable. Pero nose me marcharon, esperarona que la sangre...

Acontece

Toda esa ropa girandodentro de su propio jugoanhelando llegar al exteriory nombrar el aire:nombrar la lengua besandouna grieta, nombrar lo limpiodel vendaval.

El año d.

Fue un año cercano y abisal. Las abejas no cayeron en la trampa, las niñas jugaron con la tierra. Sus uñas negras se lanzaron a mis ojos. Niñas, niñas, por favor, seamos cuerdas. Que yo hable de cordura tiene algo de pomposo, pues me visto de desenfreno cada noche....

Matar y soñar

Me despierto con un ligero dolor de cabeza. No es siquiera dolor, es más una presión, como un taladro amortiguado por una masa de espuma. Me despierto perdida, sin entender lo que he soñado. No sé qué clase de desagüe emocional se escurre durante la noche, pero este...

Sobre azul

El agua es clara, la luz nueva, el tiempo solo una ilusión. Miro el horizonte y pierdo el odio, el rencor, la envidia. Si mis objetos se marchan no los rescataré. Que sean dichosos donde vayan. En lo alto de esta roca el océano roza los pies. No hay peligro según...

Risa

Cuando mi abuela murió, me dejó en herencia dos vacas lecheras, Lucero y Montaña, y unos metros de finca para que pastasen. Su repentina marcha me puso triste, como es lógico, pero aún más me impactó la decisión de la custodia vacuna que me legaba. Y no porque yo no...